¿Quién sería capaz de reflejar mediante cualquier clase de obra artística o literaria las mil facetas de Aquella que tiene “una cierta dignidad infinita” y que “toca las fronteras de la divinidad”?
En el auge de las aflicciones y angustias provocadas por la Segunda Guerra Mundial, la Virgen María transmite a Francia un mensaje de amor y confianza que se extiende a toda la humanidad.
La Maravillosa historia de la Madre del Buen Consejo
La imagen es una pintura realizada sobre una delgada capa de estuco, de 31 cm. de ancho por 42,5 cm. de largo. Una penumbra de misterio y milagro cubre los orígenes del sagrado fresco: nadie sabe cuándo ni por quién fue pintado.
La Medalla Milagrosa y la conversión de Alfonso Ratisbona
Alfonso Ratisbona, emparentado con la célebre familia Rothschild, tenía 27 años cuando un 20 de enero de 1842, la Santísima Virgen se le apareció y lo convirtió instantáneamente.
Innumerables maravillas ha obrado la Madre de Dios a lo largo de estos veinte siglos de historia de la Iglesia. Con razón el pueblo fiel invoca a la inmaculada esposa del Espíritu Santo, entre cientos de títulos, como Señora de las Maravillas.
Nuestra Señora de los Ángeles, patrona y Reina de Costa Rica
Comprendieron entonces que se trataba de un hecho sobrenatural, y que la “muñequita” era en verdad una imagen de la Madre de Dios, que quería ser honrada y venerada en ese lugar por el pueblo costarricense.
Así como vistió a su Hijo Jesús con una túnica de valor incalculable, María Santísima quiere cubrirnos a nosotros, sus hijos adoptivos, con la más eficaz de las vestimentas.
Estimulando la fe en Europa, socorriendo a cautivos en África o pacificando a feroces indios americanos, la invocación de Nuestra Señora de la Luz es tan rica en gracias como en historia.
Pidamos a Nuestra Señora de Coromoto la gracia de confiar siempre en su auxilio, sin esfallecimientos ni vacilaciones. Y así, al ocaso de esta vida, Ella misma será quien nos introduzca en la gloria sempiterna.
El 9 de diciembre de 1531, Juan Diego estaba en los alrededores del cerro Tepeyac, en la actual ciudad de México. Repentinamente, oyó una música suave, sonora y melodiosa que, poco a poco, se fue extinguiendo.
En Jaén —ciudad llena de historia, situada en Andalucía, así como Sevilla— existía desde el año 1595 la “Hermandad de la Inmaculada Concepción de María”.